Guía sobre ciberacoso para padres, parte 1:
Entender y prevenir el ciberacoso

14 de Octubre de 2020

Por Jennifer Fossenbell y Kirsten Queen

Por desgracia, el acoso no es nada nuevo. Los niños que crecieron en cualquier generación han tenido que enfrentarse siempre a los abusones; los adultos también los han enfrentado frecuentemente en el ámbito laboral. El acoso prolongado o intenso a cualquier edad puede llevar a problemas de salud mental como depresión, ansiedad y autoestima baja, así que no hay que desdeñarlo como simple "cosa de niños".

¿Qué es el ciberacoso?

El acoso puede producirse de varias formas:

  • El acoso físico comprende empujones, patadas, golpes o la destrucción de pertenencias.
  • El acoso verbal comprende apodos, burlas, intimidación o insultos/maltrato verbal.
  • El abuso social comprende propagar rumores, mentir o alentar a otros a que rechacen al sujeto.

Actualmente, al tener más dispositivos conectados de manera generalizada y con la proliferación de las plataformas de redes sociales, el ciberacosose ha convertido en la cuarta forma, que combina acoso verbal y social y se hace por Internet.

El ciberacoso, entre otras cosas, incluye:

  • Publicar declaraciones hirientes, sean ciertas o no, en las redes sociales para que la vean los pares y compañeros de clase;
  • Enviar mensajes privados o emails que acosen o intimiden;
  • Divulgar rumores, chismes o imágenes perjudiciales en línea.

¿Qué tan común es el ciberacoso?

Según la Pew Research Center, 59 % de los niños y el 60 % de las niñas han sufrido acoso en línea. El ciberacoso es más dominante que el acoso tradicional, porque es más sencillo para los niños ejercer tales conductas a la distancia. Permite que los niños que nunca empujarían a otro niño dentro de los casilleros ni le pondrían apodos a un niño de la escuela se burlen de manera pasiva detrás de la seguridad de la pantalla.

Según una encuesta hecha a más de 1.000 padres el año pasado, casi el 75 % de los niños tiene su propio smartphone a los 13 años. Para esa misma edad, se informa que los niños dedican un promedio de una hora al día a las aplicaciones de redes sociales. Cuanto más tiempo los niños pasen en las redes sociales o en juegos en línea, más probable será que se enfrenten al acoso. De hecho, Instagram, Facebook y Snapchat son las principales plataformas en la que los niños denuncian acoso.

Los niños de determinados grupos pueden ser más vulnerables al acoso que otros. Esto incluye a los que se encuentran en grupos de minorías éticas o religiosas, los que provienen de familias de bajos ingresos y los que tienen necesidades especiales o discapacidades en el aprendizaje. Los que se identifican (o son etiquetados) como homosexuales, lesbianas o transgénero  ((LGBTQ)) y las niñas en general tienen el doble de probabilidades de sufrir ciberacoso o acoso a nivel físico y verbal en la escuela.

¿Cuáles son los efectos del ciberacoso?

Las personas que son objeto de todo tipo de acoso pueden sufrir los efectos  en distintos aspectos de su vida. Tienen más probabilidad de padecer problemas de salud mental, física, social y emocional; además, el acoso también puede perjudicar el rendimiento académico y la concentración. La depresión y la ansiedad son comunes, al igual que los cambios en patrones de sueño y alimentación. También puede dar como resultado trastornos alimenticios graves si la persona objeto del acoso es avergonzada por su peso. Incluso después de que el acoso se interrumpe, puede tener efectos a largo plazo, como problemas de abuso de sustancias o autolesiones, o puede provocar trastorno de estrés postraumático (PTSD). También puede afectar la capacidad de los niños para formar relaciones significativas y de confianza durante su vida.

Los que llevan a cabo el acoso tienen también más probabilidades de sufrir consecuencias negativas. Es posible que abusen del alcohol y otras sustancias, dejen la escuela o tengan dificultades para mantener un empleo. También tienen más probabilidades de convertirse en personas abusivas en sus hogares con sus futuros cónyuges o hijos, o de tener más condenas penales.

¿Qué pueden hacer los padres?

Es importante que los padres ayuden a educar y a orientar a sus hijos sobre cómo estar seguro y hacer uso responsable de las plataformas digitales, tanto para responder a los potenciales abusones como para evitar ejercer ellos mismos conductas abusivas, ya sea de manera intencional o no.

Emplee una combinación de orientación amable y normas concretas para enseñarle a su hijo a ser responsable cuando esté en línea. Es posible que tenga que implementar límites estrictos en aspectos que usted considere no negociables, como el tipo de lenguaje que usa en línea o los sitios que tiene permitido visitar. Es posible que sea útil tener un plan de medios  general para todos los integrantes de la familia, y establecer parámetros con respecto a cuánto tiempo pasan en línea.

También puedes utilizar los controles parentales o establecer varias medidas de seguridad en distintos dispositivos y en plataformas o aplicaciones en línea. Todo dispositivo que tu hijo utilice y tenga acceso a internet, incluidos teléfonos, tabletas y computadoras (e incluso los TV inteligentes y las consolas de juegos) deben controlarse de manera directa y tener controles parentales funcionando.

Cómo orientar a tu hijo para que sea un buen cibercuidadano

Es tentador para los jóvenes dejarse llevar por el drama de las redes sociales y querer tomar represalias en línea contra todo lo que perciban como un tratamiento injusto. El acoso con frecuencia es respondido con más acoso, lo que da inicio a un ciclo destructivo. Se les puede y se les debe enseñar a los jóvenes a enfrentar conflictos sociales fuera de línea tanto como sea posible. Ayúdalos a comprender la diferencia entre actuar de una manera pasivamente agresiva en comparación con ser asertivo y sincero con los amigos y pares con respecto a un conflicto, que puede ser grande o no.

Enseña a tus hijos las consecuencias de las publicaciones en línea

Enseña a tus hijos a pensar con mucho detenimiento antes de publicar algo en las redes sociales. Las palabras hirientes que se dicen al pasar pueden desvanecerse con el tiempo; pero las que se publican en línea, incluso si se eliminan después, se pueden guardar y conservar para siempre.

Publicaciones viejas en redes sociales pueden volver a atormentar a los niños y afectarlos en su edad adulta. Muchas celebridades o estrellas del deporte han quedado hace poco en tela de juicio por cosas que publicaron en las redes sociales cuando eran adolescentes, incluyendo manifestaciones racistas u homofóbicas. Lo que los niños publiquen en las redes sociales también puede afectar sus posibilidades laborales, ya que el 70 % de los empleadores hace una investigación de los candidatos en redes sociales. De tales empleadores, el 57 % encontró contenido que hizo no contratar a una persona.

Asegúrate de que tu hijo sepa que lo que publica en internet queda para siempre y que publique con inteligencia. Enséñale a tu hijo a decir en línea solo las cosas que diría personalmente o frente a un maestro o padre.

Conozca a los amigos de su hijo

La influencia de los pares podría llevar a que tu hijo envíe mensajes crueles o se una a una campaña de acoso en grupo contra otro niño. Alienta a tu hijo a que pase el mayor tiempo posible con amigos que no atraigan conflictos y que sean amables y respetuosos con los demás. La influencia de los padres es poderosa y los niños tienen 7 veces más posibilidades de sufrir acoso por parte de un amigo  que de un desconocido.

Conoce a los amigos en línea de tu hijo como lo harías con sus amigos personalmente. Ayúdalos a que aprendan a distinguir entre un amigo verdadero de un simple desconocido amigable. Asegúrate de que sepan que no tienen que compartir la ubicación de su escuela, la dirección de la casa ni coordinar reuniones con un amigo que solo conocen en línea, a menos que participen también los tutores.

¿Qué sucede si tu hijo acosa a otro niño?

Si bien a los padres no les gusta admitirlo, sus hijos podrían ser los autores del acoso. Mantente alerta de las acciones de tu hijo que podrían interpretarse como acoso. No solo podrían meterse en problemas o hacer daño, sino también podrían posteriormente ser objeto de ciberacoso.

Si observas en tu hijo conductas que crees inadecuadas, ten cuidado de precipitarte y etiquetarlo como "abusón". Recuerda que los niños pueden ser objeto o autores del ciberacoso en diferentes momentos. En cambio, habla con él sobre "conductas abusivas" y de cómo tomar buenas decisiones. Después de todo, el ciberacoso en un término subjetivo. Tu hijo podría pensar que "simplemente está bromeando" o intentando parecer genial o divertido para llevarse bien con sus amigos. Ayúdalo a comprender lo que es aceptable y lo que no.

Cómo educar a tu hijo y a ti mismo sobre el acoso

Una de las cosas más poderosas que puedes hacer para ayudar a tu hijo es simplemente escucharlo con atención y ser comprensivo. Ayúdalo a reconocer si se siente traicionado, avergonzado o enojado por sufrir ciberacoso, incluso aunque niegue que se vio afectado por las acciones de sus pares. Luego, orienta a tu hijo para que enfrente estos sentimientos de manera saludable.

Asegúrate de que tu hijo sepa la diferencia entre un chisme y una denuncia. Con frecuencia, los niños no quieren "delatar" a otos niños, pero ayúdalo a que entienda que el chisme solo tiene como fin meter a otro niño en problemas, mientras que la denuncia se hace cuando es necesario cuidarse uno mismo o a otra persona.

Habla del tema

Es posible que encuentres útil consultar recursos creados por expertos, incluyendo guiones para hablar con tu hijo, glosarios y guías para que conozcas el tema, de manera que puedas hablar del ciberacoso ​​​​​​​con tu hijo con más confianza.

En caso de que tu hijo no se sienta cómodo contándote todo, asegúrate de que sepa que puede buscar asistencia externa de otros recursos, como el chat de ayuda de Stomp Out Bullying , un consejero de la escuela, un terapeuta u otro adulto de confianza.

Si te preocupa que tu hijo sea víctima del ciberacoso, asegúrate de estar al tanto de la próxima parte de nuestra guía de ciberacoso para padres: 5 formas de manejar el ciberacoso.


Este blog tiene fines informativos únicamente y es posible que el usuario final deba realizar una investigación y verificación adicional. Asimismo, la información es suministrada en el estado en el que se encuentra, sin garantía ni condición de ningún tipo, ya sea expresa ni implícita. El riesgo que implica el uso de esta información corre por cuenta del usuario final. CenturyLink no garantiza que la información cumpla con los requisitos del usuario final ni que mediante la implementación o el uso de esta información el usuario final obtenga el resultado deseado.

 

¿Te resultó útil este artículo?
Seguridad en línea de Bark
Bark es la forma inteligente de mantener a los niños más seguros cuando están en línea.  Suscríbete ahora para obtener una prueba gratis de 30 días y un 20% de descuento a través de CenturyLink.