5 formas para trabajar desde casa con la casa llena

4 de Junio de 2020

Por Jennifer Fossenbell

No todas las situaciones para trabajar en casa son iguales. Los que viven solos enfrentan desafíos distintos a los que trabajan con sus compañeros de vivienda o sus familiares. Algunos pueden tener inconvenientes técnicos o ambientales que superar, sin mencionar los personales o emocionales. Organizándote, tomando decisiones estratégicas o comunicándote en forma honesta, puedes trabajar más eficientemente en casa cuando tienes la casa repleta de gente. Hemos reunido nuestros mejores cinco consejos para ayudarte a trabajar y a vivir mejor con tu casa repleta.

1. Establece límites claros con tus "compañeros de trabajo"

Mantener un equilibrio saludable entre la vida y el trabajo es fundamental para tu productividad y para tu bienestar en general. Es importante (y complicado) equilibrar las necesidades de todos mientras trabajas en tu casa cuando el resto está también trabajando y/o tomando clases en línea. Intentar trabajar mientras tu pareja está con una llamada en el cuarto de al lado o tus hijos tienen sus clases en línea (y Fido rasca la puerta y el lavavajillas está en marcha) puede ser abrumador y molesto. Para encontrar un buen equilibrio (y un poco de paz y tranquilidad), establece normas básicas con quienes vives para mantener sus vidas laborales lo más separado entre sí que sea posible, a la vez que también se preserva el espacio para la vida personal.

Te damos algunas ideas:

  • Provee a cada integrante de la familia su propio espacio específico y los elementos para trabajar o aprender. Si uno o más integrantes tienen que compartir el espacio, como usar la mesa de la cocina como escritorio para las tareas escolares, no hay problema. Designa los horarios durante los cuales se establecerá y usará el espacio para ese fin en particular y cúmplelos.
  • Crea una sala de descanso dentro de la casa o al aire libre (y un espacio de juego para los más pequeños) en donde puedan ir a relajarse, tomar un refrigerio y conversar. Tú también puedes intentar programar descansos habituales para darles la posibilidad a todos de alejarse de sus tareas individuales y comunicarse algunas veces al día.
  • Usa plataformas de mensajería o perfiles distintos para tus comunicaciones laborales y las personales/familiares. De esa manera, puedes desactivar más fácilmente las notificaciones de uno de ellos mientras te concentras en el otro.

2. Sigue un cronograma

Te ayuda a establecer un cronograma y a cumplirlo todo lo que puedas. Recuerda: no esperes la perfección, especialmente en este momento. Trabajar en pos de lograr horarios más regulares de comida, ejercicio, turnos de trabajo y estudio para todos los integrantes de la casa te ayudará a lograr mantener mejor todos esos límites importantes entre la vida hogareña y la laboral.

Te damos algunas ideas:

  • Imprime un cronograma diario o semanal que incluya a todos los integrantes de la casa. Colócalo en los respectivos espacios de oficina y en la cocina o el corredor en donde todos puedan verlo y estar al tanto.
  • En el cronograma, incluye las necesidades importantes respecto a Internet. Define en qué momento cada integrante de la casa puede transmitir un video o tener una videoconferencia. Atenúa los inconvenientes de tener Internet lento asegurándote de que todos no intenten hacer actividades con alto consumo de banda ancha al mismo tiempo.
  • Aprovecha al máximo la alarma de tu teléfono. Elige distintos sonidos de alarma para que indiquen cuando es momento de hacer ejercicio, comenzar a trabajar, terminar de trabajar o tomar un descanso. Para los niños pequeños, haz sonar una campana de escuela (real o digital) en el cronograma para indicar el inicio o el fin de las sesiones de clase.
  • Genera momentos flexibles en tu cronograma todos los días para que te ayuden a justificar los imprevistos y proteger tus tareas no negociables.

3. Conéctate… ¡pero no tanto!

Si bien hay muchos beneficios de tener a la familia o a los compañeros de vivienda en casa, pasar todo el tiempo en el mismo espacio también puede hacer que te conectes por demás. La presencia constante de los integrantes de tu casa puede poner una presión excesiva sobre las relaciones hogareñas y hacerte sentir más alejado de tus relaciones profesionales. Es importante encontrar un equilibrio para pasar tiempo solo, con la familia y trabajando. Además de descansar del trabajo, también tienes que descansar regularmente de tu familia y de ¡tu casa!

Te damos algunas ideas:

  • ¡Hazte tiempo para encuentros virtuales! Programa reuniones por videoconferencia para tus equipos de trabajo al menos una vez por semana. Es bueno ver la cara de los demás en tiempo real y ponerse al corriente a un nivel más personal sin estar siempre enfocándose en el trabajo. Reserva 15 minutos de una reunión habitual a modo de conversación de café o resérvalo como la hora feliz del equipo.
  • No temas destacar logros con tu jefe y tus pares. Compartir los logros de todo el equipo impulsa un sentido de conexión (y productividad) positivo.
  • Mantén una política de comunicación honesta con todos los integrantes de tu hogar teniendo reuniones semanales para compartir inquietudes y resolver problemas juntos. Sé proactivo para abordar inconvenientes con el fin de evitar problemas mayores a futuro.
  • Sé creativo para encontrar momentos para que todos en la casa disfruten un momento a solas. Considera salir a caminar, tener un "momento de tranquilidad" para ti en algún cuarto de la casa (que no sea en el horario laboral) o salir a dar un paseo.

4. Mantén el enfoque

Si en algún momento te das cuenta de que tienes cuatro plataformas de mensajería, tres cuentas de email, varias aplicaciones de redes sociales que te suenan y una o más personas al lado que te hacen preguntas, no te sientas solo. Es complicado equilibrar todo lo que requiere nuestra atención ¡todo a la vez! No obstante, las tareas múltiples en forma constante pueden causar estrés y cansancio en la atención, lo que puede desembocar en una menor participación en tu vida personal y profesional. Al separar las tareas, notificaciones y tu horario laboral/familiar, puedes enfocarte en la tarea que tienes entre manos y abordar todo lo que tienes que hacer de manera oportuna.

Te damos algunas ideas:

  • Usa una herramienta de control del tiempo como Toggl o RescueTime para que te ayude a llevar el control de las horas que pasas haciendo distintas tareas. Después de una semana recopilando datos, tendrán un detalle con las tareas en donde se pierde tiempo y en donde puedes ganarlo. Haz los ajustes según sea necesario.
  • Identifica las tareas de "poca monta" que sean relativamente simples y rápidas de hacer y tus "peces gordos" que llevan mayor concentración. Planifica periodos más extensos durante las partes más productivas del día para lidiar con el pez gordo. Durante los momentos más cortos, puedes intercalar las tareas menos importantes.
  • Personaliza tus notificaciones de email y de las aplicaciones de redes sociales para que no te inunden de campanillas y silbatos cuando tienes que concentrarte.
  • Establece horarios "No molestar" en tu teléfono para que puedas ignorar las llamadas y mensajes personales entrantes mientras trabajas.
  • Ponte firme al ignorar emails y mensajes laborales cuando estén con tu familia o tomándote un tiempo para ti. Resiste la tentación de estar de guardia 24/7, no importa si estás trabajando, cocinando o pasando tiempo con tus hijos.

5. Establece un buen lugar de trabajo sin distracciones

Vale la pena dedicar un poco de tiempo y recursos para hacer que tu oficina hogareña sea lo más cómoda, independientemente de que esté en un cuarto aparte o en una esquina de la habitación. El trabajo de oficina puede fácilmente volverse una carga para el cuerpo y la mente cuando tu entorno no es ideal. Además, crear un área especial para tu trabajo te permitirá poner límites claros entre tu vida laboral y hogareña.

Te damos algunas ideas:

  • Crea un espacio de oficina que solo sea para trabajar y hazlo lo más privado que puedas. Si no tiene puerta, usa una cortina, un biombo o un mueble alto para crear un límite visual. ¡Pirivacidad por fin!
  • Haz que todos los integrantes de la casa creen una señal para advertirle a los demás cuando estén trabajando o estudiando y no se les pueda interrumpir. Podría ser usar un sombrero especial o bufanda, poner un objeto sobre el escritorio o colgar un cartel en la silla que diga "PRECAUCIÓN: No molestar". ¡Diviértete haciéndolo!
  • Utiliza una máquina de ruido blanco, auriculares o música que neutralicen los ruidos para ayudar a anular el ruido de la casa mientras estés concentrado en el trabajo.
  • Si sufres de fatiga en el brazo, la espalda o el cuello, considera comprar una silla más ergonómica o una estación de trabajo convertible que te permita pasar de una posición de pie a sentarte a lo largo del día.
  • Coloca tu escritorio lo más cerca que puedas a tu módem para aumentar el rendimiento del servicio inalámbrico. Si tener Internet lento es todo un problema, considera conectar tu computadora directamente al módem con un cable Ethernet para eliminar el efecto del Wi-Fi.
  • Algunas plantas (artificales o reales), una lámpara brillante y algunas fotos pueden ayudar para lograr que tu lugar de trabajo sea más placentero para quedarse varias horas al día.

Cada situación de trabajo en casa es única. No importa si estás rodeado de compañeros de vivienda, tienes la casa repleta de familiares o tienes a una pobre (y adorable) mascota que demanda atención, encontrar el equilibrio adecuado entre el trabajo y la vida personal es clave. Gracias a una comunicación clara, la planificación minuciosa y un pequeño esfuerzo encontrarás el camino al éxito sin importar las circunstancias.


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